Una mamá con esperanza.

Asociación de familias de adolescentes con trastornos de alimentación y/o conducta

De repente, un día cambia tu vida. Harta de llevar a tu hija a médicos y médicos sin resultado alguno, te dan la noticia de que lo que tiene es de carácter psicológico y los dolores de barriga y cabeza, las diarreas y demás síntomas son somatizaciones y que por su edad (5 años) seguro que son problemas en la escuela… ¿En la escuela? No puede ser, si mi hija saca muy buenas notas… Aunque la verdad era que se negaba a ir al colegio, yo pensaba que era por sus dolores pero no…

Una noche vino a nuestra habitación llorando y diciendo que unas niñas en su cole se metían con ella. Que le ponían en contra a toda la clase  y que no  tenía amigos. Descubrimos entonces que todo era porque a mi hija le gustaba mucho leer y siempre iba con un libro a todos lados…  Lo denunciamos en el colegio y nos pusimos en manos de psicólogos. Parecía que la cosa iba mejorando un poco gracias al tratamiento y pese a la poca ayuda del centro educativo que se negaba a reconocer que era un claro caso de bullying.

La cosa empeoró cuando, a partir de primero de primaria, mi hija, a la que también le gustaba escribir, empezó a ganar los premios literarios de Sant Jordi del pueblo. Fue insoportable hasta que llegó al instituto ya que, mal aconsejados por su terapeuta no la cambiamos de colegio… Me culpé por ello mucho tiempo.

Conoció a nuevos amigos y todo parecía ir bien. Hasta que llegó el día en 3º de la ESO, cuando crees que todo está superado, que todo está en su sitio. Es entonces cuando empieza la batalla más dura. Le detectan un Shock post traumático, TCA (bulimia y anorexia) y depresión mayor. De la noche a la mañana la tienes que ingresar en un centro privado porque en la sanidad pública no hay plazas y peligra su vida. En ese momento, estas más tranquila porque piensas que está donde debe estar y tú al fin puedes descansar un poco. Vas viendo como, poco a poco, entre medicamentos, terapias y cariño, mucho cariño, va mejorado. Hasta que llega el día de la gran recaída   y descubres que se estaba guardando medicación para tomársela toda de golpe y así acabar con todo su dolor. Este plan de suicidio es descubierto a tiempo por sus terapeutas a los cuales les estaré eternamente agradecida. En ese momento es cuando te quedas realmente tocada, tocada y hundida. Te preguntas como puede ser, si ella estaba mejor, como puede ser que no te hayas dado cuenta.

La vuelven a ingresar todo el día. Te quieres morir. Ese dolor es asfixiante, no te deja respirar y encima no puedes ni verla por prescripción médica. No la ves, pero sientes dentro de ti su dolor. Te va quemando por dentro. Hasta que por fin pasan los días y puedes volver a verla. Parece que ha reflexionado. El encierro le ha ido bien y entonces respiras. Respiras como nunca antes lo habías hecho.

Este fue el punto de inflexión que le hizo recapacitar. Han habido más recaídas pero ninguna como aquella. Poco a poco recupera su vida. Encuentra amigos verdaderos en su instituto y todo parece estar mejor.

Hace ya casi 4 años que empezó el tratamiento en una entidad privada y hace menos de un año pudimos optar por una plaza pública, cosa que nos ha quitado el peso económico de encima. Ella ha empezado el 1er grado de Medicina y está muy contenta. Si me dicen hace unos años que esto iba a ir así no me lo hubiese creído.

Este proceso ha sido un gran aprendizaje para toda la familia.

En muchos momentos me vi sobrepasada, me cuestionaba y culpaba por todo lo que había sucedido. Ahora veo que no es así. Y todo gracias a que encontré la ayuda y el apoyo que necesitaba en ese momento tan duro, primero con mi psicólogo pero sobretodo con el grupo de ayuda en el que participé en el centro en el que estaba ingresada mi hija y posteriormente en los grupos de GAM de ASFATAC. En estos he aprendido mucho. Allí estamos padres que hemos pasado por situaciones similares y nos entendemos y comprendemos. Gracias a ellos sé que hice todo lo que pude con las herramientas que tenía.

Saber vivir es hacer lo mejor que podemos con lo que tenemos en el momento que estamos.

  Alejandro Jodorowsky
Cuando no queda nada, siempre hay un rayo de esperanza

31 comments

  1. Me emociona ver con que sencillez cuentas una historia tan dura y como a través de tus palabras enciendes una luz de esperanza, un abrazo ?

  2. Me parece muy bien que existan estos bloc donde podemos expresar los avances tan Grandes que han tenido estás enfermedades y decir que mi familia hay una niña muy luchadora que ha sabido salir adelante poniendo mucho de su parte y estoy muy orgullosa de ella. Te queremos Mucho Jùlia, eres una campeona

    1. Brutal, desgarrador! Qué entereza!’por favor!
      Muchas gracias por compartir tu vivencia, tu dura experiencia!
      Os deseo a las dos una pronta recuperación y sanación!
      ???❤️❤️❤️

    2. Y tanto que es una campeona. El mundo está lleno de luchadores. Esto es una carrera de fondo donde hay que tener mucha constancia. Gracias preciosa??

  3. Madre mía lo que has tenido que sufrir todos estos años hasta ver ‘la luz al final del túnel’.Me alegro de que al fin puedas respirar tranquila y aliviada.?

  4. Enhorabuena! Gracias por hacer visible estas vivencias, que seguro, ayuda a muchos que han pasado, están pasando o pasarán, por circunstancias parecidas.
    Un besazo

  5. Enhorabuena a Julia, Yoli ,Isma y a toda la familia que habéis hecho todo lo que habéis podido con muchos EFUERZOS.Me alegro mucho que tanto efuerzo haya tenido tan buen Resultado. Muchos ? ? ? ?

  6. Uno no sabe lo que es capaz de soportar por amor a un hijo. Gracias por compartir tan dura vivencia, eso siempre ayuda, a uno mismo y a los demás.
    Besos y toda mi admiración para ese equipo de familia.

  7. Es inimaginable el dolor,la rabia y el desaliento que habéis tenido que pasar.Creo que la palabra luchadoras, en este caso se queda corta.Gran ejemplo de amor hacia una hija y de coraje para seguir adelante.Gracias por contar tu historia y así poder ayudar y dar esperanza a tantas familias.

    1. Gracias a ti por haber tenido un momento para leer esta pequeña historia. La idea es dar esperanza y fuerza. Espero haberlo conseguido por lo menos un poco ??

  8. Gracias por compartir tu vida, que seguro ayudará a otras personas en tu misma situación y qué orgullosa me siento por tu lucha, por no haber tirado la toalla en ningún momento, que tanto esfuerzo haya tenido esa gran recompensa de tener a tu hija a tu lado. Un abrazo muy grande para las 2, que sois unas Campeonas!!

  9. Me alegro mucho de tener una familia tan luchadora está vida nos da muchos golpes pero todo se supera muy orgullosa de tener una prima cómo tú tan valiente un beso muy grande y mucha fuerza

  10. “Nunca te entregaste ni te apartaste junto al camino…”

    “Perdóname no sé decirte
    nada más pero tú comprende
    que yo aún estoy en el camino.

    Orgullo de hermana y de sobrina.

  11. Muchas gracias Yoli, Julia,… Por ser tan luchadoras y por compartir una parte de vuestra vida que sin duda ha sido muy dura para que esta información llegue a muchas familias y hogares donde puedan estar pasado por una situación parecida y nos ayude a seguir luchando y no tirar nunca la toalla. Bravo esa es la actitud de la familia TRANCÓN, siempre hay que seguir luchando. Muchos besos

  12. Me siento tan orgullosa ,una història que llega al alma, una situación desgarradora donde nunca has tirado la toalla.un hijo nos hace mover montañas. Gracias por formar parte de mi vida . nuestros caminos se encontraron y juntos luchamos por ellos.

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